Mostrando entradas con la etiqueta Estudios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estudios. Mostrar todas las entradas

El Pecado. Parte 1

1 comentarios

Por: Jorge Monroy

En esta ocasión les presento el siguiente estudio acerca del pecado. No es un estudio a profundidad, pero creo que nos puede dar un panorama general acerca de lo que es el pecado y las consecuencias que éste acarrea a nuestras vidas. Queda abierto el debate y la responsabilidad e cada quien de profundizar en este tema de gran importancia.

Todos nosotros en la actualidad no podemos sustraernos de toda la decadencia que trajo consigo el pecado.

Podríamos decir que eso paso hace mucho tiempo y no nos incumbe a nosotros la desobediencia de Adán, podríamos argumentar que el relato de Génesis respecto al pecado es sólo una metáfora, etc.

Pero con negar nuestra realidad respecto al pecado, lo único que estaríamos haciendo es constatar la veracidad del relato bíblico, ya que no seríamos responsables de nuestras acciones y buscaríamos como darle la vuelta a toda la condenación que nuestra naturaleza heredada (más lo que le hemos agregado nosotros) ha traído a nuestras vidas.

Bien haríamos en escudriñar la Biblia para ver los alcances catastróficos que ha traído el pecado a lo largo de la historia y en lo personal la descomposición y miseria que puede traer a nuestras vidas.

Y no tenemos otro lugar a donde recurrir para investigar más que en la Biblia, en donde se nos presenta la solución a toda la depravación y podredumbre que trae el pecado.

Esta solución no la encontraremos en nosotros mismos ni en la psicología, ni en los libros de los investigadores más iluminados que podamos conocer.

La solución proviene de la Eternidad y fue manifestada hace unos dos mil años en la Cruz del Calvario.


Para descargar el estudio completo dar click AQUI

¿Por qué existen tantas versiones castellanas de la Biblia?

0 comentarios



 
En estos primeros años del Siglo XXI existe un problema serio en las iglesias hispanoparlantes.  Hay tantas versiones de la Biblia que uno no sabe cual usar.  La dificultad es tan aguda que muchas congregaciones han optado por eliminar de sus cultos la lectura bíblica al unísono o antifonal.  Otros grupos han determinado cual versión es “la oficial” que debe usarse en todas sus actividades.  Aún otros sólo usan las lecturas bíblicas que se encuentran en el himnario o alguna liturgia impresa.
Visto de otro punto de vista, no existe problema alguno.  Más bien, cuando uno se dedica al estudio bíblico serio, es una bendición tener tantas versiones que comparar y cotejar para ver las posibles maneras en que expresar la idea del original.  Es también de gran beneficio a la iglesia tener Biblias que se pueden usar con diferentes segmentos de la población, cada uno con sus necesidades específicas.
Concluimos que por un lado la abundancia de versiones es una bendición, pero por el otro es problema.  El librero cristiano y la persona que compra su primera Biblia, con mucha razón, se pregunta, ¿por qué existen tantas versiones castellanas de la Biblia?  Esperamos contestar esta pregunta por medio de la siguiente investigación.
Lee el artículo completo Aquí. obreofiel.com

La Salvación es material e incluye al cosmos

1 comentarios


“Con sus temblores y sacudidas, la tierra demostró que no es ella el fondo maternal sobre el que podamos edificar con seguridad nuestras casas y ciudades, nuestras culturas y sistemas religiosos. Con sus temblores y sacudidas, la tierra señaló otro fondo más profundo sobre el que ella misma descansa segura; el amor autoinmolado contra el que han concentrado su hostilidad todos los poderes y todos los valores terrenos, sin que hayan podido vencerlo. Desde el momento en que Jesús, dando un fuerte grito, exhaló su último suspiro y las rocas se rajaron, la tierra dejó de ser el fundamento de lo que sobre ella edificamos. Solo puede tener solidez en la medida en que posea un fondo más profundo; sólo puede perdurar en la medida en que esté enraizada en el mismo fundamento en que se enraíza la cruz.” 
Paul Tillich

En esta ocasión les traemos una ponencia presentada en la Cámara de Diputados, en el foro titulado Globalización, tolerancia religiosa y minorías, el día 19 de Abril de 2007.
A cargo del Director de Maná Museo de las Sagradas Escrituras A.C. Cristián Gómez.
Un estudio que nos lleva a la reflexión, través de un enfoque bíblico, acerca de la interacción que tenemos con nuestro entorno, los recursos naturales, los animales, es decir con toda la creación.
Como dice el autor: 
Las distintas iglesias cristianas difícilmente se han pronunciado en torno a los problemas ambientales, cuando deberían estar a la vanguardia puesto que el primer libro de la Biblia, el Genesis o Bereshit, afirma categóricamente que “Dios creó los cielos y la tierra” 
Recordando además que nuestra salvación, así como la de todo el cosmos, se verá manifestada al final de los tiempos.



Puedes descargar este estudio Aquí

La Fe. Segunda parte

1 comentarios

En la tesis que encabeza el presente capítulo decíamos que en la fe cristiana se trata de la iluminación de la razón, iluminación por la cual los hombres son libertados para vivir en la verdad de Jesucristo. Para la comprensión del conocimiento cristiano de la fe es esencial entender que la verdad de Jesucristo es verdad de vida y su conocimiento es conocimiento de vida. Esto no quiere decir que volvemos a caer en la idea de que aquí no se trata, en realidad, del conocer. La fe es conocimiento, pues se refiere al Logos de Dios y es por consiguiente una cosa lógica. Además, la verdad de Jesucristo es también una verdad de hechos, en su más simple sentido. Dicha verdad tiene como punto de partida la resurrección de Jesucristo y es un hecho sucedido dentro del espacio y del tiempo, como nos lo describe el Nuevo Testamento. Los Apóstoles no se conformaron con hacer constar un hecho interior, sino que hablaron de lo que habían visto y oído y tocado con sus propias manos. Por otra parte, la verdad de Jesucristo es, asimismo, cuestión de un pensar claro, ordenado en sí, y justamente por su sujeción, un pensar humano libre. Pero... no hay que separar las cosas: se trata de la verdad de la vida, de verdad vital. No basta el concepto del saber, de la ciencia, para describir lo que es el conocimiento cristiano, sino que hemos de volver a lo que en el Antiguo Testamento se llama sabiduría, —lo que el griego denominaba sophia y el romano sapientia—, para poder concebir el saber de la teología en su plenitud. Sapientia se diferencia del concepto, más estrecho, de ciencia. Sabiduría no se diferencia del saber por contenerlo también en sí, pero el concepto de sabiduría habla, además, de un saber práctico que comprende toda la existencia del hombre. Sabiduría es el saber, del cual nosotros podemos vivir prácticamente; es_ empina y es teoría; poderosa, en tanto es, al mismo tiempo, práctica, en tanto consiste en el mismo saber que domina nuestra vida y que es, realmente, una luz en nuestro sendero. No es una luz que observar o admirar, ni tampoco una luz con qué encender toda clase de fuegos artificiales (ni aún tratándose de las más profundas especulaciones filosóficas), sino que es la luz en nuestro camino, la que ilumina nuestras acciones v palabras, la luz de nuestros días sanos y enfermos, la luz en nuestra pobreza y en nuestra riqueza, la luz que no brilla solamente en los momentos en que pensamos entenderlo todo mejor, sino que nos acompaña también en nuestra locura y que no se extingue cuando todo se apaga, cuando en la muerte se hace visible el fin de nuestra vida. A esa luz y al vivir de esa verdad se denomina conocimiento cristiano.

Conocimiento cristiano significa vivir en la verdad de Jesucristo. Según el apóstol Pablo (Hech. 17), nosotros "vivimos, somos, nos movemos" en la luz de esa verdad para poder salir de ella, estar en ella, e ir hacia ella, como dice en Romanos 11. Por consiguiente el conocimiento cristiano es, en el fondo, la misma cosa que lo que llamábamos confianza del hombre en la Palabra de Dios. No hay que dejarse llevar por la tentación de buscar separaciones y diferencias en esta cuestión. No existe ninguna confianza verdadera, ni ninguna confianza realmente duradera y victoriosa en la palabra de Dios que no esté fundada en la verdad divina. Por otra parte, no existe ningún conocimiento, ninguna teología, ninguna confesión e incluso ninguna verdad bíblica que no tenga en seguida el carácter de esa verdad de vida. Siempre habrá que medir, examinar y conservar lo uno con lo otro. Justamente, al poder vivir como cristianos en la verdad de Jesucristo, y de esta manera en la luz del conocimiento de Dios, y por consiguiente con una razón iluminada, podremos estar seguros del sentido de nuestra propia existencia y del motivo y fin de todo cuanto sucede. Con esto se indica nuevamente esa ampliación enorme del horizonte: Conocer el objeto de la fe en su verdad, quiere decir, realmente, conocer todas las cosas, incluso el hombre, el cosmos y el mundo. La verdad de Jesucristo no es una de tantas verdades, sino la verdad universal, creadora de toda verdad, y esto de modo tan cierto como que es la verdad de Dios, o sea, la prima veritas, que es también la última veritas. Y es que en Jesucristo ha creado Dios todas las cosas, incluyéndonos a nosotros mismos. Nosotros no existimos sin El, sino en El, lo sepamos o no; y el cosmos entero no existe sin El, sino en El, llevado y sustentado por El, es decir por su palabra omnipotente: conocerle a El, significa conocerlo todo. El ser tocado y tomado por el espíritu dentro de ese campo, significa ser conducido a toda la verdad. El que crea y conozca a Dios, ya no podrá decir: ¿Qué sentido tiene mi vida?; sino que mientras cree, ya está vivienda el sentida de su vida, el sentido de ser criatura, el sentido de su individualidad dentro de los límites de su condición de criatura y de su individualidad; y en lo imperfecto de su existencia, en el pecado, en el cual él está y del cual él es diariamente y a cada hora culpable; pero también está viviendo con el apoyo que diariamente y a cada hora se le concede, en tanto Dios intercede en su favor, a pesar de todo y sin contar con ningún mérito. El hombre reconoce la misión que le ha sido concedida en conjunto; la esperanza que ha recibido por gracia con esa misión, gracia de la cual puede vivir; la grandeza de la gloria que le ha sido prometida y que ahora ya, aunque secretamente y a pesar de su pequeñez, le rodea. Todo el que cree reconoce este sentido de su existencia.

El Credo cristiano habla de Dios como del fundamento y fin de todo cuanto es. El fundamento y fin del cosmo entero se llama Jesucristo. Está permitido y es incluso obligado decir lo inaudito: Donde haya fe cristiana habrá también, en tanto existe la confianza en Dios, la más íntima familiaridad con el fundamento y fin de todo cuanto sucede y asimismo de todas las cosas; y el hombre vive, a pesar de todo cuanto parezca contrario, en la paz que sobrepuja a todo entendimiento, si esa paz es la luz que ilumina nuestra razón.

Bosquejo de Dogmática. Karl Barth

Fiesta del Sukot

0 comentarios

La Fiesta del Sukot ó Sukkot, conocida también como Fiesta de los Tabernáculos, de las Tiendas, de la Recolección, de las Enramadas, de las Cosechas, se menciona como una de las tres principales fiestas anuales a celebrar en el año. Las otras dos eran la Fiesta del Pesaj o Pacua y la Fiesta del Shavout o Primicias. (Ex 23: 14-17).

Recibe el nombre de la palabra hebrea סֻכָּה sukká (Strong 5521); que quiere decir: choza o guarida, también significa cabaña, cortina, enramada, escondedero, morada, abrigo, tabernáculo, tienda.

En el griego la palabra que se utiliza para traducir es σκηνή skené que se refiere al mismo significado que la palabra sukká.

Por primera vez se hace mención de esta fiesta en el libro de Éxodo. Se debía llevar a cabo por 7 días al final de los cuales (al octavo día) se hacía asamblea sagrada.


Realización
Esta fiesta se realizaba al término de la cosecha, era una fiesta alegre, que incluía no solamente a la familia sino también a los trabajadores o esclavos, a los levitas, a los extranjeros residentes en Israel, a los huérfanos y a las viudas.

La Fiesta del Sukot se llevaba a cabo a los 15 días del séptimo mes (es decir el mes de Tishrei, aprox. Septiembre-Octubre)...

Jorge Monroy    renovando.elentendimiento@hotmailcom

También puedes bajar el estudio completo:
Descarga LA FIESTA DEL SUKOT.doc

Etiquetas